ESCONDERÉ MI ROSTRO.
Autor: Guillermo Borao.
Ed: Roca. Ed:
1ª, año 2025. 267 páginas.
“La rutina es un bálsamo para la inestabilidad.”
Guillermo Borao
(Zaragoza, 1990) es periodista y master en cine y televisión por la Universidad
Carlos III de Madrid. Además, es doctorando en literaturas hispánicas en la
Universidad de Zaragoza. Antes de su primera novela obtuvo varios
reconocimientos literarios en certámenes, tanto nacionales como
internacionales, de relato corto.
“La sastrería de
Scaramuzzelli” (su ópera prima) estuvo incluida, en el año 2023, en la lista
colectiva de Babelio como una de las mejores novelas del año.
Borao posee una prosa
explosiva y brillante que se acentúa, más si cabe, en este último libro. Su
trama argumental, bien distinta a la de la primera novela, no da tregua en su
lectura; no podremos hacer ningún tipo de disquisición. Nos atrapa con una
autoridad incontestable.
El estilo literario, lógicamente,
es el de Borao pero evoca levemente al de los autores centroeuropeos del primer
tercio del pasado siglo. Verbigracia: Dezso Kosztolanyi.
El argumento se sostiene en
dos conceptos mutuamente excluyentes (o
dicotómicos): El protagonista es culpable e inocente de unos asesinatos.
Rytas Delmen fue
abandonado por su madre, nada más nacer, en el quicio de una puerta de una casa
cualquiera. Desde entonces, vive su particular calvario a lo largo de su particular
vida.
Estamos ante un
“Thriller” psicológico que bucea o indaga sobre los efectos de la crueldad y el
abandono de un ser humano acusado de múltiple asesinato. Un hálito esquizoide
sobrevolará la trama argumental. Y Borao se servirá de la mitosis celular para
justificar las disociaciones de personalidad de Rytas.
En fin, estamos ante un
libro muy interesante que no se doblega ni a modas ni a tendencias literarias.

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