PATRIA.
Autor: Fernando Aramburu.
Ed. Tusquets. Ed:
Año 2016
Fernando Aramburu (San Sebastián, 1959) es, en la
actualidad, escritor, traductor, profesor y novelista. Ha cultivado otros
géneros literarios aparte del novelístico como es la poesía, el cuento, ensayo
y la literatura infantil.
Tras la publicación de “Patria”, en el año 2016, se
revela como uno de los mejores creadores de la actual narrativa española.
En esta obra, Aramburu practica un estilo tan
personal que enseguida sabe atrapar al lector. Su narrativa es ágil, potente,
brillante y que sabe conjugar, con una maestría innegable, la alternancia de formas
de expresión costumbristas con otras
mucho más elevadas. Además, la capacidad descriptiva que practica el autor es
muy notable:
“Se despidieron sucintamente
cordiales, sin efusión, sin sonreír. Él salió y no llovía. Ella permaneció en
su asiento del rincón, mirando como hipnotizada, a través de los cristales, el
gris de la calle”
La línea cronológica narrativa (siempre laboriosa para
los escritores) es, en manos de Aramburu, un instrumento que maneja
limpiamente, a la perfección. Aunque en la lectura des saltos en el tiempo (y
daremos muchos) el lector no pierde en absoluto el hilo de la trama.
Los diálogos, sencillos pero brillantes, nos darán
una sensación de realidad y credibilidad manifiesta:
-
A mí que me cuentas. Es mi hijo. Lo parí yo. ¿Lo
pariste tú? Si no te enteraste hasta el día siguiente.
-
Bueno, deja esa monserga, que me tienes hasta los
cojones con la historia del parto.
-
Yo con los dolores y tú en el bar, y no te gusta que
te lo recuerde…
La crudeza y el dramatismo que emana de la novela, afianzados
en el terrorismo etarra y en el desgarrador conflicto vasco, estarán presentes
desde la primera hasta la última página. El autor articula toda la estructura
argumental en el transcurrir de la vida “cotidiana” de dos familias muy vascas,
muy euskaldunas, en un pueblo cualquiera del País Vasco. ¿es un libro de
ficción apoyado en la realidad o, por el contrario, es una realidad apoyada en
la ficción? No cuento más.
Cuando reposé la novela, aún con sus páginas calientes
en mi regazo y, tras unas rápidas reflexiones, me quedé mudo. O inmóvil. O las
dos cosas.
Comentarios
Publicar un comentario