LA LEYENDA DE LA CIUDAD SUMERGIDA.
Autor: Antón Castro.
Ilustraciones de Javier Hernández.
Ed: Nalvay. Ed:
Año 2014.
El día que acudí a
Zaragoza, a la Feria del Libro, sabía con certeza que a mi amigo Antón Castro
le correspondía trabajar en Heraldo de Aragón, aún a pesar de ser sábado por la
tarde. Guardé una porción de mi tiempo para ir a verle y procurarle un abrazo
de oso. Aproveché para charlar de nosotros y para que me dedicará y firmará
tres libros suyos. Así lo hizo y, al final, puso en mis manos un librito que ya
la portada auguraba una lectura deliciosa. Ese librito, publicado en 2014 y hoy
agotado*, era un obsequio de mi querido amigo.
Hoy, cuatro días más
tarde, he acabado su lectura. Ha sido apasionante y muy agradable. Si un texto
en prosa lo podemos definir con decenas de adjetivos, la de Antón Castro
necesita comenzar siempre por uno, solo uno: deliciosa.
De ahí que sea una
delicia de libro, tanto por su envolvente narración como por sus magníficas
ilustraciones, fruto de la mano experta de Javier Hernández (al que tuve el
placer de conocer aquella misma tarde).
Una vez más, en su
lectura, reconozco y encuentro a ese Antón Castro vestido de preciosas leyendas
gallegas; de nuberus y animales parlanchines, de brujas y Santas Compañas, de
lagunas inquietantes y mares profundos. Siguen siendo deliciosas y entrañables
las referencias que hace a los bosques y frondas gallegas, al misterio de la
Naturaleza pura, a la que hoy le hemos dado tantas veces la espalda. El autor
nos pintará escenas con lagunas extrañas y legendarias y espacios boscosos cuyo
verdor y viveza conmueven al lector.
Dentro de este cuento,
están encerrados otros dos magníficos cuentos, preciosos, con un denominador
común: son de dos ciudades sumergidas; Ornia e Ys. Las ciudades sumergidas y
sus correspondientes leyendas siempre han cautivado al autor.
Tras leerlo, Antón me ha
transportado a esa sensación enfática que es la efímera felicidad de un niño.
*Aún se puede conseguir
algún ejemplar en la Casa del Libro.

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