RASCAYÚ.
Autor: Raúl Herrero Herrero.
Ed: Limbo Errante. Ed:
1ª, año 2018.
“Pasados los primeros
instantes de pánico, durante los cuales mis vecinos afirman que me sintieron
aullando y entonando fragmentos de zarzuelas con medio cuerpo asomado fuera de la
ventana, desestimé el suicidio, también la huida, sobre todo porque el autobús
que me llevaría hasta Socuéllamos partía de una estación que no conocía y a un
horario en el que me convendría seguir durmiendo la siesta.”
Ya en este párrafo, a
modo de introducción de esta reseña, se nos presenta, palpable y contundente,
la prosa de Raúl Herrero. Su inteligente y para nada deslavazado surrealismo
literario ha hecho presencia en estas líneas.
Yo siempre he dicho (y
así lo manifesté en la presentación de su último libro: “Viaje a Estocolmo”)
que si Herrero no existiese habría que crearlo, sabiendo a ciencia cierta que
él, a su vez, crearía esa pequeña gran editorial conocida como “Libros del
innombrable”.
Siempre he manifestado
que, ante las grandes editoriales, esos monstruos que solo quieren escupir
libros que se vendan a miles, existen otras muy modestas que su misión es mucho
más elevada: publicar libros que, de otro modo, no hubieran nacido. Además de
reeditar otras publicaciones que en su día se condenaron a vagar en el limbo de
los libros perdidos.
Y este tipo de
editoriales los reviven, dándoles de nuevo voz a aquellos autores ignotos. En
Aragón afortunadamente tenemos varias de ellas. Aparte de la ya nombrada
recuerdo en estos momentos a Xordica, a Pregunta, a Prensas Universitarias, a
Rasmia…
En el caso de la
editorial de Raúl les diré que es la preferida del prestigioso escritor
Fernando Arrabal para sus publicaciones, no en vano, es el que escribe el
prólogo de este libro. Y tuvo otro grande de la literatura surrealista: al
aragonés Antonio Fernández Molina. Volviendo a la editorial les diré que en
ella caben todos esos libros que deben ser reflotados y renacidos. Además, Raúl
Herrero tiene una pasión particular y personal por la literatura nórdica (de
ahí su viaje a Estocolmo).
En “Rascayú” (título
hurtado a aquella famosa canción de Bonet de San Pedro) tendremos todos los
ingredientes básicos para crear una historia verdaderamente surrealista,
aderezada con el fino e inteligente humor de Raúl. Desde que comienzo un libro
suyo aflora en mi rostro una sonrisa permanente que perdura hasta el final del
relato.
El ¿argumento? Se basa en
una serie de asesinatos muy “sui generis” que se producen en una pequeña
población. En la trama aparecerá el cabo de la Guardia Civil Porrocho, como
personaje principal, alrededor de licántropos, sacamantecas, vampiros y otros
entes de la misma ralea.
En definitiva, estamos
ante una novela muy entretenida y que nos hará sonreír de principio a fin, Para
muestra, un botón:
“A veces, ella, sobre la
leche volcaba su ensimismamiento, hasta tal punto que los catadores de la
cuajada entraban en trance, de los de baba alicaída, tras probarla.”

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