LUGAR.
Mariano Castro.
Hoy, un día frío en la continental Calatayud,
necesito notar el clima suave del Mediterráneo en mi rostro. Por ello, he
tomado de la biblioteca este magnífico poemario de mi buen amigo Mariano Castro
que me transportará a esos recónditos paisajes marinos del Delta del Ebro y que
le susurraron al oído estos excelentes versos. Releer un libro, sobre todo de
poesía, es una nueva aventura literaria donde descubres nuevos poemas, aunque
ya los hayas leído. Es como ver de nuevo una película. Siempre Aparecen nuevos
detalles y nuevos sentimientos.
Un hombre iza las redes/y busca una palabra/en el
ruido invisible/de la luz.
En la playa desierta/aparecen señales/del abismo
terrible de las aguas.
Hiere la luz/la ternura de acero en los
jornales,/y las nubes, del agua se enamoran.
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