HIJOS DE LA FÁBULA.

Autor: Fernando Aramburu.

Ed: Tusquets.             Ed: 1ª, año 2023

 

“¿Crees que la Guardia Civil es tonta? A Karmele la vigilan seguro. Y a tus aitás. Y a mis hermanos y mi amá. Para ver de echarnos un día el guante. Esos cabrones tienen mucha astucia.”

 

De Fernando Aramburu poco podemos decir ya, a estas alturas, excepto que sigue siendo un referente de la narrativa española contemporánea. Su obra maestra “Patria” rompió todos los esquemas previstos, tanto por el autor como por la editorial. 1,2 millones ejemplares vendidos en español y traducida a 34 idiomas.

“Los hijos de la fábula” la escribió inmediatamente después de “Patria” pero, al ver como se disparaban las cifras de ventas y se convertía en un verdadero fenómeno social y literario, tanto el autor como la editorial convinieron que era mejor dejar su publicación para más adelante, para no hacer sombra al buen funcionamiento de la primera. Así que esta última novela durmió, prisionera en un cajón, hasta este año en el que el autor hizo una revisión final y se publicó. Entre la publicación de una y otra han pasado siete años. Entre medio se publicó “Los vencejos” que no cosechó precisamente críticas muy amables.

Pero hoy, Aramburu se redime con esta novela amable, fluida en su lectura y que transmite el sentido del humor que el autor posee. Por tanto, vamos a encontrar una novela en la que el humor flota en toda la trama argumental. El argumento es sencillo: dos luchadores de la causa vasca a los que les sorprende el alto el fuego de ETA nada más comenzar su andadura como terroristas. Ellos no dan crédito a esa situación, tachándola de traición a Euskal Herria y, por tanto, ellos siguen con la lucha armada por su cuenta. Se entrenarán con escobas, a modo de fusiles y con martillos a modo de pistolas. Hasta el punto hilarante en el que ensayarán el secuestro de un empresario con una gallina Se va creando una situación jocosa hasta el final de la novela, quizás lo más dramático.

“-He tenido una idea. Por el bien de nuestro pueblo, tú y yo vamos a continuar la lucha armada. Pero tranquilo. Primero cúrate. No te meto prisa. Ante todo, debemos estar sanos y fuertes.”

Un ejemplo del humor que he comentado puede ser este párrafo:

“Ahora, la granjera no es mi tipo. Olía bastante fuerte. No mal, pero fuerte. ¿Cómo te diría yo? Un poco como a queso de Idiazábal. -¿El ahumado? – No, el otro.

Me hizo gracia que, en la presentación en Zaragoza, el pasado día 3 de febrero, Fernando Aramburu se preguntaba el porqué en sus novelas siempre llueve. Y lo decía, totalmente sorprendido.

El autor confesó también que él trabaja siempre con el final de la novela ya construido. Así se le hace más fácil caminar desde el principio de la narración hacia un final que ya conoce. Aramburu no ha olvidado sus años de estudiante en la ciudad de Zaragoza. Este hecho le animó a que la capital aragonesa sea también protagonista en una buena parte de la novela.

Un diez para Aramburu.

Comentarios

Entradas populares de este blog